Moscatí de albaricoque
Lo primero que te digo es esto: este postre no es para hacerlo con prisas. Hay que dejar que los albaricoques se ablanden poco a poco y se concentren, justo hasta ese punto en el que ya no ves líquido sobrante en la olla. Cuando cueces los orejones de albaricoque y empieza a salir ese aroma, sabes que vas por buen camino. Ese olor agridulce tan familiar. Después entra el azúcar. Ni mucho ni poco, solo lo justo para abrazar el sabor del albaricoque, no para taparlo. Cuando se añade la almendra picada, se oye ese pequeño crujido y la textura del postre cobra vida. Ahí es cuando yo siempre pruebo un poquito. Vamos, ¿cómo no hacerlo? Luego llega la naranja. Si tienes compota, perfecto; si no, puedes cocinar tú mismo los gajos de naranja con un poco de azúcar. Su aroma lo cambia todo. Al final, la mezcla de yema de huevo y azúcar le da una suavidad especial al postre. Después lo extiendes, lo enrollas y lo mandas a la nevera. Esperar cuesta, lo sé, pero merece totalmente la pena.
- Tiempo: 60 min
- Raciones: 6
Fuente: Ashpazkhune
Ingredientes
- agua
- pc yema de huevo
- to taste nata
- azúcar
- to taste canela en polvo
- láminas de albaricoque seco
- almendras
- compota de supremas de naranja